Ojalá fijáramos la brisa, o quedara grabada la emoción, o hubiéramos podido sujetar la luz a la palabra; pero luz, emoción, brisa se acurrucan apenas a los pies del poema, besan su frente y enseguida rompen sus lazos, libres. Quedan las huellas que la poesía nos lega cuando camina sobre la disímil materialidad del lenguaje. Nosotros, apalabrados, seguiremos en un viaje vital dentro de la certidumbre de aquello que nos elude. El tiempo se encargará de lo que quede
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domingo, 30 de octubre de 2011

Suena Zaz




Anoche ofrendaba
la mitad de mi sangre
a la silla vacía
que yo misma había
traído a la mesa.

Quería tu sonrisa
completando su creciente
bajo la marea pensativa
de mis tirabuzones.

Lo descubrí anteayer
al mirar tu cara
reconocí mi labio
y migas de alfajor.

Luego,
el espejo me entregó
riéndose de mí
un ajena sonrisa
musical contemporánea.

Ahora doy
una quirca de sangre
corazón
para escuchar tu latido.


Foto: I saw red, Patric Di Fruscia www.difrusciaphotography.com/.

viernes, 11 de marzo de 2011

estaba escrito con aliento en las ventanas...

estaba escrito con aliento en las ventanas
de aquel bar donde nos refugiabamos
en un invierno de hace tantos veranos
leo los vidros rotos por la saliva
sospecho la oscuridad de fundir el hastío
en la costumbre que recibe la mancha
sin la hipoteca de una mirada.  

(igualmente iré a tu ciudad a buscarte, pequeño)

miércoles, 2 de marzo de 2011

maldito no reconoce su muerte (reload)

bienvenidos habían sido los bonitos marineros
desde el fondo del mar
los abismos enrejados resonaron contra el moho del baúl
ecos de antiguas burbujas
naúfragas, como un algodón de azúcar 
puesto entre paréntesis del cansancio,
adornaron lápidas con canciones arcoiris
en la superficie otoño-invierno o primavera-verano
bienpartidos fueron cuando partieron

habían sido bienvenidos los marineros bonitos
los pañuelos plegaban gaviotas de colores playeros
descubrían la diferencia de entramados
-la tela marinera se hila con universos distintos
al de los algodones terrenales-
ofrecieron cariñosas despedidas
a la gran tumba
al mar dragón de aliento espuma
al azul creador de belleza con la sal de su despojo
fueron bienpartidos

cuando partieron fueron bienpartidos
tierra adentro barritaba el desierto
renacemalditonoreconocemuerte
durante la arena fantasma
la tela desgarrada no quita alma al cuerpo
bonitos marineros habían sido bienvenidos

los bonitos marineros bienpartidos fueron cuando partieron
elsilencioharesplandecidoconpersistenciadementahabrétocadoelcolorpasadosuespejoalegreenlasonrisaqueapagamilocuraproyectoeloasisdetupecholuzdecasiniñomipequeñonadadepequeñoyergueenlamanootrasmilvecessudestinodelaguíadelabrazoyfundeyoellalaotraelretornoatunombreplateauncaracolbusquéybusquéybusquéendecenasdecuerposfantasmamalditotusolonombresolodehombreplenovolvíayeraescribirentuespaldaoenlamíadenuevonosedondeterminaunaycomienzalaotrasiterminaycuandolapresenciaamorlamemoriadeldesiertotumalditapresencia,amor

bienvenidos los bonitos marineros
bienpartidos cuando partieron


que la tinta arena resbala las flores del tiempo

miércoles, 23 de febrero de 2011

Nada existe si su boca no lo indica

La ultima vez que pasó necesité babear un parquet cálido, el de santi. Como buen amigo toleró mi diluvio sin ofuscarse (¡raro en un varón!) mientras pasaba música dicequeconsoladora y, según yo, dejaba caer alguna lágrima calculo que en concepto de solidaridad con mi angustia y dolor por el amor perdido. no se que cantidad de alcohol consumimos esa noche. Me ofreció su oído y un colchón: aún cuando dejé de expulsar fluidos mas materiales continué ingresando líquidos espirituosos hasta que no tuve manera de caminar. La resaca mengua la ausencia, solíamos decir. O por lo menos, confunde el dolor del corazón entre los mas materiales del estómago y la cabeza.

No diré que mi entera felicidad dependía de él, pero si puedo decir con certeza que a esa remanida palabrita le faltarán letras por bastante tiempo.
Se de la soberbia, de la fugacidad, de la facilidad para dispersarme, de la urgencia por irme. Pero deslizandome desde una mano dulce quise mudarme y construir. He dejado, me han dejado. Cosas que pasan. Por eso lloro esta actual necesidad de quedarme.

Aunque me consuelo creyendo que estoy mas grande. Quiero convencerme de que soy más madura. De que elaboro mis duelos de manera mas productiva, por que direcciono la energía bestial que siempre usé para autodestuirme en otros proyectos. Con el viejo amigo santi y demás compinches habremos de generar varias actividades. No veremos un centavo de ellas, pero su valor para mi pasará por la satisfacción que me genera la explosividad emotiva. Desbordaré ahí.

Tambien cierro puertas entreabiertas. Ya he atravesado esos pórticos, no, pierden significación. Lo he disfrutado muchísimo, la araña del deseo picando todo el vientre, hasta dormir exhausta sobre la tela rociada de placer consumado. Pero cuando desperté con un olor en mi cuerpo distinto al suyo extrañé al infinito su abrazo: el destierro del territorio único se consolidó en esos momentos en un fulminante exilio-de-mi.

La medida de su ausencia tiene pliegues innombrables. Han dicho: esta habitacion no existe, por que ella no la ha visto. Puedo suscribirlo: mi mundo ha perdido sensibilidad por que él no amasa con sus dedos este barro. Nada tiene entidad si no es a través de su piel.

La alegría, la sensacion de estar entera colisiona con las carcajadas de las parejas abrazadas en la calle. Contundente: así de feroz ha sido mi entrega.
Con él la llama suave de los dias. Yo, una sola, envuelta en sus brazos.
La desazón me pertenece. Huelo el desgarro cuando nada en la espalda, me afirmo en sus columnas incandescentes.
Quieta, entonces, a cal y canto. Sigo adelante.
Existe un cuerpo que diluye la memoria, pero es inutil la distensión cuando otra materialidad no se resigna al olvido.

viernes, 18 de febrero de 2011

estos kilometros de arena...

estos kilometros de arena
me amargan la lengua
¡hombre de mil nombres
pero del mismo!

resabio de tu boca generosa
endulzaste mi vientre
con tus cerezas
el rayo de luz me entreteje
bajo tu abrazo urdimbre
soy una sola
una, que sonríe su entrega
por que habito el momento
a quien no le exigiré a cambio
la bendita maldición del angel rubio 
ata los cordones de nuestras zapatillas
crea nuestras caidas revoltosas
divertidas

una vez
y otra
y otra mas.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Canción del entrevero

¡la niña rota partió rauda!


despertaste a la tercera
labio a labio con quien yace en mi entrepierna
¡ay, marinero de aguas dulces!
¡qué estampida de orcas y ballenas!


una cuarta maduraba por la espalda
la quinta vibraba blanca al desmayarse


en mar adentro 
aprobamos sin debate y por consenso  
esta canción del entrevero 


tu cuerpo es Génesis, marinero


¿creará  la potencia necesaria 
para destruir la costumbre de mis duelos?
apostaremos, si lo marca la brújula maldita,
una pila de dudas y de miedos
marinero ¡ay! de aguas tan dulces
para que en la ruleta rusa del encuentro 
todas las veces que la marea sea dada 
asaltemos la banca del placer y la alegría



todavía no habré de pensar en los naufragios.

domingo, 24 de octubre de 2010

Reconocé este sudor


  uñas secas hasta el tuetano gruñen cera y lustrador
bajo soles de montañas
entonces el brillo es un reflejo de la chapa o el parquet
verde de moho como la flecha olvidada por el rubito aquel
-el de las alas-
un pene un papel un aullido de cebolla en madrugada
nada replegada del yo ausente
el muerto, la muerta muerte

pero tu llegada inunda las entrañas
espumas mareadas del sur de aquel juego
y encarna esta fantasma

y reluce de nuevo esta casa abandonada
 
hoy, querido,
bienvenido, ah, bienvenido
tan cerca mío,
que
el solo miedo al otro
el miedo otro solo
solo, el otro miedo
cede su sudor.