Ojalá fijáramos la brisa, o quedara grabada la emoción, o hubiéramos podido sujetar la luz a la palabra; pero luz, emoción, brisa se acurrucan apenas a los pies del poema, besan su frente y enseguida rompen sus lazos, libres. Quedan las huellas que la poesía nos lega cuando camina sobre la disímil materialidad del lenguaje. Nosotros, apalabrados, seguiremos en un viaje vital dentro de la certidumbre de aquello que nos elude. El tiempo se encargará de lo que quede

sábado, 22 de febrero de 2025

Helicóptero, que la fábula se aleje del prólogo.

(un poema pedagógico, con Makarenko, Viglietti y el amigo Fer)

 

La fábula de la papada presenta a un títere

gatito mimoso del poder monopólico

en la práctica quema la libertad unívoca:

lo único libre es el botín del mercado tétrico

¿los empresarios? ¡Felices con las estadísticas!

Sólo quedan las cáscaras para las libélulas,

y ¿los políticos? ¡Felices con las estadísticas!

los ídolos de los ricos, en éxtasis

abro paréntesis

porque existen ¡Sí, existen! los políticos pobres

trabajadoras de la política

tantos otros y otras, ¡como nosotras!

cierro paréntesis

los políticos de los ricos, decía,

gritan libertades místicas

como si fuera un éxito el zángano libertario

otro paréntesis:

los políticos de los ricos

como artífices de la lógica automática

de república liberal y consumo democrático,

crean un hegemónico consenso

anónimo bajo los mouses orgásmicos.

Fue largo pero necesario ese paréntesis

cierra, sigo:

contaba que, en esta fábula, el títere

trae más catástrofes para las libélulas

al títere le da lo mismo el pueblo agónico

cayéndose a niveles paupérrimos,

luciérnagas acribilladas por los ejércitos

donde los famélicos desbordan cárceles

máquina injusta. Hambre de las compañeras.

Hambre. No hay esdrújula en el hambre.

 

Místicas   retóricas     épicas

Existimos otres magníficas, nosotras

Libélulas tábanos mariposas

Imaginamos el tÓn ton/ton de lo esdrújulo

que altera el ritmo de los escépticos:

el acento no carece de signo ideológico.

 

El burócrata sindical ocupa un protagónico

cómplice de los millonarios y del títere

enérgico traidor oculto tras la máscara

de trabajador, es un funcional policíaco

regala hasta el oxígeno de las águilas

deja huérfana la melodía de la música

entrega los métodos de las libélulas

energúmeno del poder económico

cobra en la nómina de la cúpula.

Crónica de la traición anunciada,

las libélulas lo piensan entre nubes de pólvora

el acento ostenta signo ideológico.

 

Cárcel o bala de la patria fascista

¿llorás en la patria de los lamentos?

Acá se abre otro paréntesis

No existe esdrújulo en los neonazis. A los traidores y fascistas convencidos ni agua ni melodía, aunque me arruine el poema. Punto y aparte.

 

 

Síncope liberal de los ricos

liberales zánganos teclean en la máquina

“van a correr, zurdos”

pero en el acústico explotan en lágrimas

el libertario corre, corre, corre corazón

cuando laburantes físicos en marcha física

en el éxtasis de defensa del sueldo último

clavan al ángulo los unísonos gargajos

un reiki inalámbrico de puteadas.

 

Siempre enamorada de la patria

¿será un amor platónico o será un goce?

¿le lamés lo recóndito a la patria?

¿bandera celeste de la patria que te coge?

¿le hacés el orto, le das besitos, la ponés en cuatro,

en ocho, en la década ganada?

La tilde tampoco carece de signo ideológico

es gran obstáculo para la esdrújula

la cópula del capital y del trabajo

ese acento en el capital

y tilde en el trabajo.

 

En cambio, pretendo lo magnífico

la gramática de las esdrújulas.

 

Esdrújulas fantásticamente animales

en lo heterogéneo de los relámpagos

el acento y la tilde homogéneos,

la manada sin majada y con cencerros

la esdrújula pechando al romántico.

Con la épica de las fuerzas del suelo

un club simpático con les laburantes

en lo heterogéneo de los relámpagos

el esdrújulo pechando a la mística

el acento y la tilde homogéneos.

Amistad de los árboles con las fábricas

máquina de un cuerpo epistémica

en lo heterogéneo de los relámpagos

la esdrújula pechando al escéptico

el acento y la tilde homogéneos.

Le esdrújulo pechando científiques

semántica de la olla y pañal estratégico

en lo heterogéneo de los relámpagos

la química de la potencia física

el acento y la tilde homogéneos.

 

Tras el títere montado en helicóptero

la tónica aguda se va alejando del prólogo

construimos un artefacto recíprocos

sin órganos y con mucho carne

se alzan utópico, pero decididamente

enraizados en el terruño.