Ojalá fijáramos la brisa, o quedara grabada la emoción, o hubiéramos podido sujetar la luz a la palabra; pero luz, emoción, brisa se acurrucan apenas a los pies del poema, besan su frente y enseguida rompen sus lazos, libres. Quedan las huellas que la poesía nos lega cuando camina sobre la disímil materialidad del lenguaje. Nosotros, apalabrados, seguiremos en un viaje vital dentro de la certidumbre de aquello que nos elude. El tiempo se encargará de lo que quede

martes, 27 de abril de 2010

s/t

Los días verdes destrozan el cielo de mi nombre
la alegre primavera resquebraja el cauce rojo
los cardos rusos, las violetas secas
apoyan la cabeza sobre las lajas de un cadáver.

Pero no hay lápida mordida por el moho
ni el mármol como un cisne esponja su plumaje
fuera de la frontera me he recostado inadvertida.

Y esquivo los escombros niños
que intentan abrazar mis piernas
cuando camino en busca de aquel puerto conocido.

Pero si ya han sido desatadas las amarras
¿que etiqueta romperá su vidrio
contra aquello que se arrastra en el vacío?

lunes, 26 de abril de 2010

Inutilidad del calmante

Una rara mosca vuela en este invierno
calienta su cuerpo sobre el vidrio tibio de la ventana
cuando siente la impotencia helada
la paleta matamoscas.

Pero ¡basta!
esta dolorosa mierda de mosca
que intento vomitar en trazo
me exige la partida
de los tibios recursos estilísticos:
hoy cualquier metáfora
hace tanto daño
como la realidad.

sábado, 17 de abril de 2010

Un modo de presentarse

Justo antes de preparar el mate
un rayito del amanecer
especula sobre el metal de la pava.

Como si rozara un templo
enfermo de rocas milenarias
susurra sobre el polvo.

Para el mediodía
habrá cambiado su reflejo
y la huella habrá sido barrida
en la limpieza cotidiana.

La voluntad del rayo
vuelve inexplicable
su tobogán de lágrimas.

jueves, 15 de abril de 2010

9, de Julio Llamazares

9

De nuevo llega el mes de las avellanas y
el silencio.

Otra vez se alargan las sombras de las torres
la plenitud azul del huerto familiar.

Y en la noche se escucha el grito desolado
de las frutas silvestres.

Sé muy bien que éste es el mes de
la desesperanza.

Sé muy bien que, tras los mimbres lánguidos
del río, acecha un animal de nieve.

Pero era en este mes cuando buscábamos orégano
y genciana, flores moradas para aliviar
las piernas abrasadas de las madres.

Y recibo el recuerdo como una lenta lluvia
de avellanas y silencio.

Llamazares, Julio. Extraido de Adamar, Revista de Poesía. http://www.adamar.org/

lunes, 12 de abril de 2010

Atributos

Entre brújulas invisibles
como la arena adentro del vidrio
examino las muertes ordinarias
las mías, las ajenas
amaso albatros con la cresta de las olas
en bajamar me elevan con sus alas.
Ensobro las téctonicas llamadas
y las envío hacia la marea establecida
naufragan mis dedos contra el porte de los días.

Saber que la piel tiende hacia el moho
aprieta el ácido hacia el pecho
pero no transpiran las edades.
Ya mastiqué los pasos de la pena.

El delirio quemó las cabrunas moras
abrió las puertas a un sentido:
no hay olivo para las derrotas
no hay baúl para el tesoro del pirata.

jueves, 8 de abril de 2010

UN ARTE A REALIZAR, por Edgardo-Antonio Vigo


Declaración de Edgardo-Antonio Vigo - año 1968-69  http://www.merzmail.net/ea.htm

Hacia un arte tocable que quiebre en el artista la posibilidad del uso de materiales "pulidos" al extremo de que produzcan  el alejamiento de la mano del observador  - simple forma de atrapar - que quedará en esa posición sin participar "epidermicamente" de la cosa. Via uso de materiales "innobles" y para un contexto cotidiano delimitador del contenido.
Un arte tocable  que se aleja de la posibilidad de abastecer a una "elite" que el artista ha ido formando a su pesar, un arte tocable que pueda ser ubicado en cualquier "habitat" y no encerrado en Museos y Galerias.
Un arte con errores que produzca el alejamiento del exquisito. 
Un aprovechamiento al máximo de la estética del "asombro", via "ocurrencia" - acto primigenio de la creación - para convertirse - ya en forma masiva, en -movimientos envolventes- o por la individualidad -congruencia de intencionalidad-, en actitud.
Un arte de expansión, de atrape por la via lúdica, que facilite la participación -activa- del espectador, via absurdo.
Un arte de señalamiento para que lo cotidiano escape a la única posibilidad de lo funcional.
No más contemplación sino actividad.
No más exposición sino presentación. Donde la materia inerte, estable y fija, tome el movimiento y el cambio necesario para que constantemente se modifique la imagen.
En definitiva: un arte contradictorio


 

miércoles, 7 de abril de 2010

Adelante

Nos enjaula como insectos
en un enredado delta de miel y sangre
ése manantial, a la hora necesaria,
de infinitos abanicos
vertiginosos como la velocidad eterna
para soplar las velas del deseo.

sábado, 3 de abril de 2010

Ver por sobre el hombro

Que no hay verde
amor, que no
aunque las ramas estiren sus cogollos
como unas armas en plegaria.

Que no hay rojo
que no, amor
ése frenesí con que se pintan
los labios y las uñas las muchachas.

Que el conglomerado
de violetas y de azules
-amor, que no-
recorre los cauces soñolientos
dónde antes gozaban las cascadas
y cae dentro del seco arco de palabras.

Que ni ante el deslumbrante empujón del mediodía
brillan las entintadas plumas de las flechas
que no, amor, que no:
que no brillan
que no vuelan
que no hay risa.

Que postergar ese acto hasta la tarde
amor, hasta la noche
es simplemente la barbarie.