ella es parte del tiempo / otras veces es otra / y muchas veces, es yo.

pero

si ella dice que escribe / y que coagula sus letras

pasen

digo yo, ella y la otra / decidimos nosotras

que la puerta está abierta.


para experimentar

estos pedazos y procesos,

propios y ajenos.


no busquen verdad

todo es intento

.

.

.

.

.

.

.

sábado, 26 de mayo de 2012

Responsabilidades


El humo de una varilla
manzana verde
desplegado por mi mano 
junto a la ventana
une su lengua silenciosa
con los rayos del sol
que la generosidad
de la vieja persiana
permite entrar.

De los dedos bailarines nacen
etéreos laberintos donde
el desencuentro es
un juego momentáneo.
Enseguida, los 
caracoles del sahumerio
eligen un rayo de luz 
para subirse 
punzados por las ganas, corren
llevan en sus cuernos los collares
hasta tu mirada que
reposa expectante en el colchón
del otro lado de la pieza.
Basta un instante 
mis pies salvan la distancia
y brotan las alhajas de saliva
y explotan los gozosos mordiscones
y miles de manos en la piel,
gemirán.

Reviven
con la muerte tierna
los cuerpos agotados.

Desde la ventana de un domingolunes
la babía delega
sobre nosotrs

la tremenda tarea de cuidar
un rayito de luz
recién nacido.

viernes, 25 de mayo de 2012

tantas veces nos fue negada la luz

Nació el rojo  
vino al don amarillo de este otoño
inconsciente mandarino 
disfruto sus lunares 
naranja, rojo, verde y 
otra vez: amarillo;
antes viví durante mucho tiempo
en el gris y el negro
con el miedo, el mínimo 
común riesgo, el
egoísmo de impedir 
que la tierra propia
abonara el cantero ajeno

¡pero no busco oscurecerme de recuerdos!
me sacudo de esta silla
caminaré una baldosa
la emoción
ya
entre
        corta
mi
      voz:
la
  potencia 
             infinita 
resplandece
en
     toda
su
           magnitud

domingo, 20 de mayo de 2012

La ronda presente en la Babía.

Antes, cuando jugábamos
sin saber del otro,
inconscientes, jugábamos
a golpearnos
contra las puertas, las cerradas
y las abiertas,
jugábamos tan seriamente
a rompernos la cabeza,
el cuello, el corazón
que así, a fuerza de patadas
habríamos de rompernos
por entero junto al muro.
Renacimos aquí.

Aquí:
donde la voz alcanza
ribetes de sustento;
sutil, todavía
la sensación novedosa
de la mirada que brindan
las manos abiertas;
inefable, el aire justo
del suspiro que sucumbe
gozoso ante otro cuerpo.

Los pétalos desiertos
continúan a la espera
del rocío colorido, aquel
que colme sus meandros.
Rondan fantasmas
antiguos, rondan
la puerta batiente,
ronda en el pecho,
plegado, el tango
del estropicio.

Saber algo de agonías
- la eterna lucha
que la vieja vida
mantiene con las
nuevas muertes -
no nos deja
menos melancólicos.

Nos convida a besar
las aceitunas en la paz
del poema satisfecho
y darle el cuerpo
como un ladrillo 
que disfruta ofrendar 
sus quemaduras
para crear algún cobijo;
jugar la ronda
inconsciente
de la mandarina tibia, 
colibrí;
jugar mas decididos
en el presente 
aunque
te desvele la búsqueda 
de la inasible trascendencia
y su estructura eterna.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Ultrafinas y las Tramontinas del Dolor: La potencia del trabajo colectivo

El diseño de la plaqueta "Ultrafinas y las Tramontinas del Dolor" es de Verónica Milagro, el diseño del flyer corrió por cuenta de la mano de Hernán Ganuza, la artista plástica Loretta Kasten nos acompañó en varias escenas, las cuales fueron alimentadas con la experiencia escénica y corporal de Marian Fernandez (luego cada tramontina gestiono lo que quiso, claro está); en el sonido, antes y durante la puesta estuvo Laura Garcia del Castaño; Daniela Teresita Rimondino Cañón dispuso tiempo para ir a la radio, Leticia Ressia nos cobijó y difundió, Angie Ferrero gestionó el lugar, a Cristina Ramb le daremos el certificado de asistencia perfecta y otras gestiones, ademas de que junto a Natalia Pez hicieron revisión final de galeradas; Cecilia de Lucio, Vanina Zuttion, Libertad Perez aportaron difusion y entusiasmo. Cezary Novek, Pom Pom, Hernan Ganuza, Eduardo Hennings, Dante Ricciardi, Lorena Arce y Matias Alejando Cabrera ilustraron la plaqueta... 
Todas las que escribimos participamos con nuestros textos, con nuestra puesta en escena y con otra actividad. Y también colaboramos con las otras proveyendo de escenografía o vestuario. Así, esta idea de realizar una plaqueta de poetas mujeres jóvenes o inéditas, idea que hace dos o tres años me viene dando vueltas, y que en su momento propuse sin éxito a alguna editorial, se concretó de modo autogestivo, colectivo y horizontal. Lo dije antes, lo repito acá, ahora: sigue demostrandose la tremenda potencia del trabajo colectivo.
Ninguna de nosotras lo podría haber hecho por separado. Lo individual potencia lo colectivo, siempre que lo colectivo también enriquezca a cada individualidad. Respeto a la diversidad de voces, colaboración, construcción de consensos en las decisiones, negociación y compromiso. Cada una sabía que era parte fundamental del proceso, que tenía la libertad para crear y que el resultado final dependería del aporte de todas. Cada una aportó ni mas ni menos que lo estaba dispuesta a brindar de lo poseído en el acervo propia de su experiencia particular. 
Luego de una presentación desbordante de público y muy prolija y emotiva, quedo contenta, feliz: chocha, con ganas de mas. Es profundamente satisfactorio generar cosas de este modo, sin que nadie mas que nosotras disponga nada de lo nuestro, sin que nadie mas que nosotras se cuelgue o saque cartel de nuestro laburo. 




¿Se puede mejorar? Por supuesto, hay sugerencias y críticas constructivas que son perfectamente atendibles, sobre todo en lo que respecta a la "performance". Hacia allá iremos, seguramente... Sería magnífico prpfundizar la segunda presentación. Y ampliar la tercera. Y ¿quien sabe qué devenir podrán tener estos textos magníficos, estas pequeñas escenas?
De lo que estoy segura es que me encantará generar una segunda publicación Ultrafina y Tramontina. Y como final abierto, una propuesta queda picando... ¿si abrimos el juego? ¿Quien más quiere ser una "Tramontina del Dolor?

martes, 8 de mayo de 2012

Ultrafinas y las Tramontinas del Dolor

Llega la Presentación de la Publicación Poética 
Ultrafinas y las Tramontinas del Dolor.
    >>> 12 poetas mujeres.
>>> 12 ilustraciones.
         >>> 12 puñaladas certeras
    >>> 12, Sábado de Mayo
         >> 512 de la calle Baigorrí.
Macanudo Bar. 22 hs puntualisimo. Alta Cba, a dos cuadras de la plaza.
Leerán sus poemas:
Leticia Ressia
Laura Garcia del Castaño
Cristina Ramb
Angie Ferrero
Cecilia de Lucio
Vanina Zuttion
Libertad Pérez
Verónica Milagro
Natalia Nin
Marian Fernandez
Daniela Rimondino
Cecilia Araceli Olguin

Han sido Ilustradorxs Hernán Ganuza Lorena Arce Eduardo Hennings
Cezary Novek Veronica Milagro Pom-Pom Matias Alejandro Cabrera
Dante Area Ricciardi.

sábado, 5 de mayo de 2012

La noche y el jardin.

1
Descreo de las palabras
que nos presentan como si fueran nuevas:
"Cecilia, Palabra Rara
Palabra Rara, Cecilia".
Cruje el celofán brillante
que las ha envuelto,
palabra estirada que se mantuvo
impoluta de uso cotidiano
que nunca fue ensuciada por la grasa
de un guiso de fideos.
Que tristeza, pero

no veo la magia de la higiene literaria
a quien le importan -me pregunto-
los ciclos resueltos
durante el brillo fugaz de los espejos.

2
Apuesto a las nociones del amor,
del dolor y de la rabia,
aquellas que nombran los sucesos 

puestos arriba de una mesa.
Llevar consigo los despojos
y mostrarlos
con la habitualidad
de una corrida al colectivo;
proponer el te amargo

de una
cortada cola de gato;
la biblioteca pletórica de fracasos,

llaves sin duplicados,
cerraduras que de tanto
clausurar canciones
han perdido su eficiencia.
Señalarse en el hombro una ventana
a la que nadie se atrevió
a regalarle un vidrio sano.


3

Caminé desde las noches

con la tinta carcomiendome el estomago:
intuía la existencia de un jardín
que acá cerca, a la vuelta del discurso
desborda de pájaros soleados.
Los colibríes baten los vínculos, liban
la dulzura de la vida,
las palabras mañosas se lavan la cara
ronronean, juegan
al ratón con los conceptos
y mandarinas y abrazos y flores y besos
rebosan
un jardín de la tibieza
el que nos propone la palabra cotidiana
y la acción
de la ternura.


martes, 1 de mayo de 2012

viernes, 20 de abril de 2012

El vacio del metal cotidiano

A Manolo

Este camino blanco
corre sin un sentido fijo
atraviesa un recodo, otro
lugares de la ausencia
la memoria amarillea a su paso.
En una esquina hace saber
el nombre que no esta,
una palabra que diga
lo que nunca se tuvo, esa
sensacion espurea, la
de poseer la carne,
algun cuerpo liquido y
flexible como una
flor lilacea;
se ha decidido, ayer
experiencia y reflexion,
a abandonar el cobijo
del metal cotidiano.
Quedaran huellas en el cenicero,
quizas una mancha circular
de la taza de cafe, un sorbo
del mate.
De seguro la utopia
y la decision de que suceda,
eventualmente,
que trascienda la idea
y pase a la accion,
vivira;
sera multiplicada de
esta habitual manera
la existencia de uno en
otros cuerpos deseantes:
llegara, asi, hoy, ya
el buscado futuro.




miércoles, 18 de abril de 2012

Príncipes, zapatitos y estanques.

Existe al fin una
ciudad encantada que me pertenece:
desayune un despertar de imperio en el café con leche,
la que perdió el zapato pudo al final del cuento
con la autopsia del cuerpo de discursos que
limitaba el acceso a la ciudad encantada.
El filoso bisturí de la palabra
removió el deseo injertado en la memoria,
oscura carne la de esa construcción de verbos limitantes
y tristes edificios conceptuales. 
Se que existe en el pecho mismo de este pueblo
una cruz roja palpitante, que detrás del codo
izquierdo, habita una escuela rugosa de caídas
y contextos angustiados, que sobre el muslo habrá
una tierna selección de recorridos y comidas.
Los frescos pies abandonaron los zapatos de cristal
satisfechas zapatillas caminan por la nuca
de la calle principal de este cuerpo encantado,
ciudad casa recodo donde el parque de diversiones
aire de mi verde aire oxigeno corresponde
al sinuoso devenir entre una mente y su cintura.
Un hombro de bomberos enciende a veces el rabo de sirena
alguna oquedad en el ministerio de la nuca
retoma la tercera vuelta de la oreja
se reconocen los reflejos, y es la luna
y es de abril en el estanque
estentóreo que promete menos cuentos y mas vida
dos documentos identitarios para los permanentes ciudadanos
de la ciudad oasis encantada:
la única, la nuestra
esta mirada donde el amor nos crea
una vez mas falibles,
una vez mas humano,
una vez mas humana.

miércoles, 11 de abril de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

domingo, 25 de marzo de 2012

Otro asesinato al amor.


Chile: Confirman muerte cerebral de 
Daniel Zamudio, joven atacado por ser homosexual

Por que hoy un Daniel esta a punto de morir
despues de la golpiza que le propinaron
y yo en la casa de mi amor escucho
el sortilegio cotidiano de la vida
del albañil de chico buarque, cómo
los hierros de la jaula invisible
abandonaron la nube de la idea, para
convertirse en puntas que atravesaron
el cuerpo en la caida

y ayer, a otro Juan
lo hostigaron hasta suicidarlo
pero mi amor lee su octavio paz, una mirada
alcanza para comprender, nos respetamos
y sigue leyendo, en su silencio enamorado

y anteayer a un Pepa le quemaron el corazon
amante público, de un disparo la alejaron
de su amor disidente segun tradiciones obsoletas
pero el lleva mi cartera, yo sus libros
y caminamos abrazados señalandonos los obstaculos
sin que nos apunten con otra arma que
la de la malediciencia vecinal de viejo chota

amaban, amamos abrazarnos 
aun ante un mundo que rechaza
la libertad de la mente del amante
y asesina la indisciplina de los cuerpos

por qe amaban, amamos
acariciados, gozaban y besamos
y penetrados lamemos y tocaban
pijas piernas conchas brazos
mordemos pezones y hombros
y nos tocamos el culo
y les tocaban el cuello

Amaban, gozaban, deseaban
de nacionalidad putos, tortas, maricones, trolas
fueron y son aniquilados.
Nosotros, gozantes amantes, portadores del isbn
heterosexual
somos tolerados.

Todavia.


+Info: click aqui


martes, 6 de marzo de 2012

Movilización en la movilización


Vos ocupás tu tarde en la facultad y yo estoy por manifestarme en contra de la megaminería a cielo abierto. Sabíamos los dos que la movilización podía comenzar tarde, te mandé un mensaje.
Pero nadie contesta, pienso en el amor y estas son verdaderas dudas metafísicas: una seguidilla de besos, pienso en el amor pinchazo en el pecho, ¿por que no me contesta? ¡Por los besos que está dando en este momento, cuando yo, estoy parada en la cañada!
Y la movilización crece. Pero quizás no hizo tiempo para cargar crédito en el celular ¡claro! Marco, 35115... suena 1 vez, y pasa directo al contestador.Mal. Mal. Mal. Algo anda mal, espero que la marcha avance ¿por qué no atiende? Duele. Imagino sus manos ocupadas desabrochando un coqueto pantalón de algodón con alforcitas.
La marcha comienza, media calzada. Con cada centímetro que la tela se acerca al piso destroza más nuestros sueños; a medio muslo, desbarranca la posibilidad de vivir juntos; cuando el algodón roza las rodillas, arranca de mi nuestra hija. Y llamo de nuevo y de nuevo, otra mujer, con su voz mecánica de contestadora automática.
La movilización camina a pasos agigantados ¡no a la mina, si a la vida! El pantalón se desliza suavemente por la pantorrilla, arrastra consigo nuestras cenas y charlas y risas y basta de cianuro en el aire, digo, basta de veneno, llamo por tercera vez: me contesta el algodón, que ya llegó al tobillo acompañado de una tierna bombacha ¿negra?Termina así con la posibilidad de ser dos en uno misma.
En la esquina de colón y general paz casi llorando, me duelen el pecho y los hombros por qué boicoteas este encuentro de dos avenidas como nosotros; sigo pensando, aprieto los dientes, tu lengua en sus senos, veo como general paz sigue su ruta y colón continúa para convertirse en olmos, camino con la marcha, te llamo de nuevo y ¡nada!. Con mi movilización en oleadas, angustia arrancándome no a la mina, si a la vida, las mujeres del silencio, el hombre en el silencio, se que apagas el celular para cargarlo, pero te veo penetrando otro cuerpo y no puedo, no puedo ni siquiera pensarlo, la angustia me está moliendo, por qué otra vez este desastre, si vos no eras así...
Dos cuadras mas adelante corro con mi movilización a cuestas, corro hacia tu casa, pienso en el amor, entro a la planta baja, como una espía miro por la ventana, el celular se está cargando, apagado; y toco el timbre y preguntaś quien es, y aparecés desde la habitación, con el sueño cayendo por la cara y la voz y la sonrisa y vos sólo en tu casa sola: ¡hola, amor, viniste a verme!
Me tiro en tus brazos a llorar mi angustia renacida: de nuevo me habita la niña que se ha vuelto a romper.

sábado, 25 de febrero de 2012

Campanadas

estoy cerca de una iglesia
y es sábado a la siesta
dos factores que reunen
la escucha clara y las campanadas.

se qe no redoblan por vos, poeta
que tantas veces desmayaste
su moral y sus miserias
¡ojalá que no, que nunca
redoblen por vos
las campanas de ninguna iglesia!
el ruido
contiene a los vivos
deplorable homenaje sería
ésa comodidad del metal
de enaltecer la rodilla quieta
que no la sangre fluida
picante y perturbadora, molesta

tantas cornadas de vida ha habido
por estos días
la guacha tuya
los asesinatos de once
la intención del cianuro diseminado en el agua

"si va a morir gente
elijamos quienes"
.

pero la tristeza
nunca es demócrata.

lunes, 6 de febrero de 2012

El perro de Joaquín

En esta dulce mañanita veraniega Joaquin Gianuzzi me deslumbra como otro sol; me acompaña aquí, atrás del vidrio de la ventana. Mi música funcional es el zumbido de los autos pasando por la calle. Rosa limpia. Más temprano yo hice lo propio en el patio; entonces, ahora puedo dedicarme ¡que placer! a la lectura. O al menos intento esa cotidianeidad de estas mañanas junto a un mate.
Cinco versos después un perro destroza con sus aullidos el goce de la poesia; una línea más alcanza para que el chirrido me remuelque a golpes de patadas en los oidos hacia la prosa. ¿Por qué llora, mi vida? ¿lo atropellaron? ¿su dueño lo dejó atado a algun arbol de los que sombrean la vereda para entrar al negocio contigüo y extraña al amo, cosa que sucede con cierta habitualidad? Levanto la mirada del texto y sin moverme, atravieso la ventana. El animal esta en la acera de enfrente y no parece lastimado. ¡Estoy leyendo y quiero seguir haciendolo! 
Tres versos mas. No me sale desarsirme del quejido. Desde acá, sentada, un auto estacionado impide ver la totalidad del cuadro canino. He de moverme, pararme para mirar desde otro ángulo: el perro tiene mezcla de fox-terrier y varios yuyos de ciudad, chicón de tamaño pero grande de edad; no tiene ni collar ni correa. ¿por que no se va? Gianuzzi, abierto, espera. Vuelvo al poema, busco la conclusion, el verso último. Cuando la desesperacion del aullido me hace bordear el conocido terreno de la angustia abandono a la poesia, a Joaquin, a la búqueda del fin y camino hacia la calle. Busco hacer. 
El animal gime, mira la copa del arbol. ¿un gato? Dos pasos fuera, la vereda muestra toda la escena. El casi terrier cojea de la pata izquierda por eso aúlla. Refunfuño "y esta ciudad insensible y la puta que los parió , yo incluida y..." los autos detienen el cruce un par de segundos. Cuando el viejito nota que estoy por cruzar la calle, calla y enseguida, empieza a caminar ¿huye?. Cojea. Pobrecito, patita derecha rota... pero ¿antes no era la izqierda? ¡¿son las dos?! No: el animalito de dios apoya firme y dulcemente la pata izqierda en la tierra para alejarse silencioso, rengueando con la derecha, hacia algun destino perruno. Lo dejo:"Vaaaaaaaya nomássss"
Vuelta a la casa, comento mi sorpresa ¡Hasta los perros son tramposos!-dice Rosa. Escribo. La búsqueda del verso último continúa esperando. 

sábado, 4 de febrero de 2012

Satisfaccion Garantizada · · · La blusa linda

Satisfaccion Garantizada

El cuerpo de la hermana ha sido embellecido ¡por el mismo precio! en mayor medida que su cuerpo. La vecina se compró - a costo módico- un táper que es mil veces mejor "que este plástico" que acaba de comprar. El trapo que ella consigue es una porquería comparado con el magnífico vestido de su amiga. Tasa, adquiere, consume: nada alcanza nunca,
todo siempre falta.
No permita que la engañen, habría que advertirle: jamás podrá comprar satisfacción en el mercado aunque el slogan jure que si no, le devuelven el dinero.



La Blusa linda

Ella ha dicho: No sé para qué compro estas blusitas lindas si nunca hago nada. Preguntada, contesta: nunca salgo, no hago nada. En el pueblo, una tarde de compras califica como salida pero ella viste una remera muy usada, un jogging y zapatillas. Cuando recuerdo en voz alta sus palabras acerca de la ropa nueva refunfuña y se pone una blusa linda.
Pero luego en el paseo de compras descubre que la blusa linda, de amplio escote, no sirve para esconder dinero. Y entonces, chilla: ¿Ves? Por la blusa linda que me hiciste poner... ¡Ahora no puedo!

viernes, 3 de febrero de 2012

Mudanza

Subimos alegremente las escaleras del departamento a estrenar. En la cocina comedor un gasista tropieza con los cables del electricista, quien  reclama ¡tené cuidado, che!. El ceramista coloca los mosaicos en el entrepiso, cediendole la pared de la escalerita al pintor para que le de otro color al asunto. Habían prometido llave el sábado, hoy es lunes y aquí están.
Sabemos como es el dueño ¡o vamos tomando las habitaciones a medida que las van terminando o no entramos mas! explica ella en la conversación que tenemos cuando llegamos a la primera habitación "tomada"; mientras, le sonríe a su chico, quien ni lerdo ni perezoso le devuelve la sonrisa y de yapa, le chanta un beso. ¡Hermosos cómplices en la invasión contra las demoras de los dueños para hacer realidad los anhelos! Luego, la chica va a la cocina a preparar un mate.
Charlamos con él, a quien conozco de siempre y no veo desde hace rato: Estamos contentos, sonríe, también. Dice: Vos sabés, lo raro que es despues de vivir tanto tiempo yo sólo. Y mira la cama nueva, de dos plazas, donde hace un tiempo decidió asentarse.

jueves, 2 de febrero de 2012

Rearmar la Colección

Decenas de clavos vacíos señalan que hubo vida en la pared
la pintura demuestra su impotencia 
contra el poder obstinado de la historia.
Una vertical marca la exacta mitad
cruzada por un rastrillo horizontal;
algunas cabecitas huidas de la matriz racional,
arrumbadas en la diagonal, sirven para cerrar
una forma. Clara comunicación de orden
ése óvalo en la casa, pero luego, ¡cuánta confusión 
vibró entre mis manos!
acerados, cobrizos; de arcilla, cerámica, madera,
piedra; cuadrados, redondos, alargados, desmedidos,
coloridos, claros, oscuros; rusticos, lujosos, comerciales,
de lugares, de trabajos, de personas
¡maldita colección de ceniceros! separada
de la disposición original ¿cómo ordenar una memoria ajena? 
¿qué va anudado a cada parte? ¿como pensaba él
la estética de su afecto? ¿cuál fue
la matriz de sentimiento
dibujada en la pared principal del living?
Recien te descubro, cenizas sin refugio 
en cenicero, ahora ,que la única
respuesta posible es el silencio, pienso,
¿como armo el recuerdo de este desencuentro?

miércoles, 1 de febrero de 2012

Reconcidencias

La anciana mantiene apagadas
las luces de su casa; el joven
prende lámparas de 200 watts
y un fanal. Ambos niegan
lo que señalan sus ojos. Ella,
hasta que la tripa con un rugido
le señala lo negado;
pero ¿y él?
¿hasta cuándo?

INTUICIÓN FELINA

Detrás de la puerta de entrada
a esta hora de la mañana
en que todavía los autos no pasan,
cantan los pájaros al nuevo día
y todo lo deseado es posible

¿por qué, entonces, por qué
qué sabe, ése gato, por qué
maúlla un gato
con desesperación?

martes, 31 de enero de 2012

Tres de Verano


1) Pinar

Una catedral verde.
Su autoritaria acidez
su esencia destructiva
está siendo ahogada lentamente
por los retazos
de otra fuerza desbordante
la perseverante presencia
de la pasión.


 2) Lago

Me mira con ojos enfermos
tiene el colesterol por las nubes
ha debido soportar toneladas
de  grasa de lanchas.
Ceniza ¿te faltará mucho
para actuar aquí?

3) Caídas
El mundo cordillerano
grita colores, chorrea texturas,
desborda vida; 
pero yo camino
con tobillo inestable 
y anteojo torcido.

viernes, 27 de enero de 2012

1600 años y 35 km caminados de memoria.

Vivo de una suerte de silencio interno, pienso,
cuando me aturden los ruidos en la paz de este lago:
un parlante del complejo hotelero, su alegría
forzada que saluda a la bahía como si el verano
fuera un único programa de televisión berreta
cruzando el país de arriba a abajo y de este a oeste, hastía
tanto como el chillido de los regadores de cesped, verde
ingles, que pertenece con derecho de propiedad
privada a este coqueto rincón cordillerano de lanchas
camionetas, piletas climatizadas. Y si me molestan
tanto que hago acá, hoy señora quieta
sentada en la playita, perturbada también por la plaga
de porteños gritones del asfalto, tremendo Maxito no hace caso,
Guido leal marinero de agua dulce, cumple
las ordenes del pirata de familia que insultó y gruñó
a su tropa durante todo el desembarco y ahora,
maneja la camioneta sonriendo, feliz con su contrato social.
 

Sí: ya sé, padre, del sudor que vertiste para que sangre
de tu sangre pudiera disfrazarse en este martes
como si fuera miembro permanente del corso; pero
si soy ajena a este cielo que mira por arriba
del hombro mi cuenta corriente agujereada;
si no seré jamás copilota del padre que gruñe
sobre la lancha Aikén ¿que hago acá, perturbada
por el complejo, chirriando y plagada
de capitanes de lanchas?

Escribo.¡Que novedad! Escribo en una notebook a la que
sostienen mis piernas solitarias, que no media
nadie para hacerle competencia oh, antígona,
niña, medio pelo, pequeña burguesia de carne árabe.
Escribo. Cruje con ritmo la arena, miro;
camina un perro negro; cuando el crujido se detiene, veo:
el animal oscuro espera a un perro con rulos que
juega con su ama a metros de distancia. Reconozco la mirada
de anhelo, mi amor es una voz en el skype, sé
que éste macho espera de aquella hembra que lo siga
fuera del collar artificial, estrella del encierro
descendencia de una moral impuesta, señora quieta
de un parecer obligado a lo que otros quieran.

Quizas la cenicienta
pasión de los volcanes redima al lago
del castigo humano; quizás pueda encontrar una llamada 
en la irrupción de la ceniza:
no la campana gris del monasterio, ésa
catedral de pinos, silencio y austera luz amarillenta 

entre las competitivas cortezas.
No. La clara mirada de perro atardecido

alumbra despues del tiempo que echaba 
cancela al alma. Atrapo el mosquito del instante,
desconozco el miedo ante el ojo del granizo y grito
con la potencia tierna de una gota de rocío:
estoy con vos, libre; conmigo, tu piel es mia,
no quiero saber como camino con tu paso ausente,
sin el amor caigo, me olvido el agua, desconozco
el color de las palabras.

Transité estos 35 años de memoria, llegué a 1600 km
para atardecer sentada quieta en una playa, con un
perturbador complejo y gruñida por la lancha capitana;
crujida hasta los huesos por la mirada de un perro
descubrí nacer otra vez del libre amor
anudada a la vida de otro cuerpo verdadero
única identidad en la que no me pierdo.

sábado, 21 de enero de 2012

compost

Como si temiera que se rompa el piso
que lo sostiene, el niño deposita
un colchón de orquídeas todavía
mojadas por la mañana. Corre
absorbe una sonata de Bach y cose,
encima de los pétalos
una sábana de música. La voz de Rilke
lana entretejida en poema, abriga
melodías y flores; termina la cama
la paleta que Gauguin amó para sus negras;
y en relieve sobre el bestial trópico
el niño coloca como almohadones los mejores
gestos de amor que obtuvo
durante su larga vida de niño.
Riega, espolvorea polvo, cierra
las tablas que no se escapen, tapa
con un plástico los animales
de la belleza. El niño se tira
encima de la pila y queda quieto; sólo,
solo, espera.

domingo, 15 de enero de 2012

El amor no entra en los talles únicos


A Pablo.

Un camino desajustado debajo de la panza abraza
parado fervorosamente
a la montaña de grasa. Aunque no han podido
con la acrobacia
se duermen, sudados
felices,
la loca, el raro.

La loca montaña y el raro camino
se han armado con un amor sin papeles, tarjetas,
o fichas para marcar "horas extras"
brindados, reciben todo y dan retazos
tratan de que alcance
el amor emborrachado con haber amado
una tarde de verano; y en él pierden
los arduos nortes, la brújula, el gps.

Hollywood raptó el concepto del amor 
con sus películas de compañía para el 
sábado a la noche. El afecto raro de los que 
no caben en los talles únicos: desconfía

por que asoma una sombra
de un nombre que sólo es memoria
del amor normalizado en la infancia.

Los raros y las locas, igualados en esto 
al resto de los mortales; cuando asumen 
el trabajo de darse la batalla, si dejan 
de amarse únicamente a si mismos:
ganan, son rendidas sus armas,
vencidos aman
vencidos, son amados.

sábado, 7 de enero de 2012

No lloraré la rama deshojada/ cuando llegue el otoño.

jueves, 5 de enero de 2012

"Prólogo de la Pavita y el Roperito", de Macedonio Fernadez.

El autor de esta novela se renueva en frescura cada vez que toma la pluma; la Eterna se lo ha enseñado asi. Procede como las pavitas de agua puestas a calentar que aprenden de nuevo a silbar cada vez que las ponen al fuego; notas disminuidas saltan con gran intervalo despues de largo silencio y un tímido silbido largo, y por fin de nuevo el tema. 
Así yo me acuerdo recién de hablar del "roperito" del Presidente y de sus corridas a guardarse en él cada vez que algo no le gusta, pero sólo en sus coloquios y relaciones con la Eterna, cuando humilde y triste pero sin enojo, aun con más amor, se encamina a su rincón. Es absolutamente un niño siempre para seguir a la Eterna tomado de su pollera, o para alejarse de ella y encerrarse en el roperito. 

Fernandez, Macedonio: "Museo de la novela de la Eterna", Ceal, BsAs,1967.

miércoles, 4 de enero de 2012

¿alcanzará la pólvora del artificio?

¿qien seremos, otra vez ,
en quien te estarás convirtiendo,
bajo este oleaje de calores eternos?
derretidos los hielos
ese agua ajena ¿será el alimento
de tu cántaro mustio?
¿la palabra sostendrá
el ejercicio de gramáticas contrarias
los devaneos, los duelos?
¿un mundo de tierra huera
siempre incierta
cielo con nubes de potencia germinante
techo que entre sus manos
extendidas despliega humo de violín,
intolerancia al otro,
un vacio de palomas?
¿podrás no hacer de él
un imposible laberinto, sucedáneo
de tu vida, otra regulación inconveniente
otro vínculo culturalmente enclítico?
¿cuanta tela llevará despedirte de su sed
del abismo inagotable qe la puebla?

martes, 27 de diciembre de 2011

Por hoy, basta.

No entres, mi amor. Hay desorden, llanto y polvo por todas partes. Es qe estuve ordenando la casa, qe era un desastre. Si insistís en preguntar que es ese olor, te adelanto que el aire esta viciado de sangre muerta.
Bueno, abro la puerta. No te asustes pero debí decapitar varios fantasmas. Comprenderás: deseo hacer lugar para que el brillo de tu piel desborde la llave de luz.
Afilé un billete de cien con mi desconfianza. Acá, mirá: vos no lo conocerás, es la careta de G. El cuerpo se esfumó, ya quemo esto y ¡voilá! sólo queda ese montón de cenizas que barreré cuando termine.
Proviene de la peluca rala, no quiero dejar ni un vestigio de su cara de ratón. Si, el baño hiede mas que el resto. Son los escasos pelos lacios de la repulsión. Palitos chinos. Es lo único que jamás podré quemar: el juego perverso.
¿Por qué fruncís el ceño ante la urna de cristal? Sabés que es mi fantasma mas querido. A S lo maté mil veces y otras mil resucitó; esta vez será la última, mi vida. Un solo tajo, quirúrgico. Sin que sufriéramos demasiado. Me tomé el cuidado necesario para que la cicatriz no sea un rastro que pueda ser seguido; si no, corría el riesgo de un nuevo zombie. Umf, huele mal… se descompone con velocidad asombrosa. Pronto deberé tirarlo ¿Qué lo tire ahora? ¡Pruebo! ¡Oh, mirá con que facilidad vuela! ¡Maravilla, mi vida!
Aquí, sobre la cocina, los ruedos del resto. Astillas de madera para sus latidos vampiros. Un soplido alcanza.
Dame la mano, amor: descanso en tu casa. Tenés razón, mañana termino de ordenar los restos. Por hoy, basta.

Amarla es Difícil, de Paco Urondo

Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.

Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.

'Woman On Boat' (mujer en bote) Remed, Kiev

Canto Nupcial (título provisorio), de Susana Thénon

me he casado
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo -el gran amor de me existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola ¿estoy bien?
yo me hacía negar

llegué incluso a escribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban

al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería

me daba a entender
finamente
que me tenía podrida

y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola ¿soy yo?
soy yo, my life, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?

sí, dije yo

y volvimos a encontrarnos
con paz

yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme

Susana Thenon

elladicequeescribe y las plaquetas diseñadas por Hernán Ganuza

elladicequeescribe y las plaquetas diseñadas por Hernán Ganuza
foto:gonzalo gomez