La movilización camina a pasos agigantados ¡no a la mina, si a la vida! El pantalón se desliza suavemente por la pantorrilla, arrastra consigo nuestras cenas y charlas y risas y basta de cianuro en el aire, digo, basta de veneno, llamo por tercera vez: me contesta el algodón, que ya llegó al tobillo acompañado de una tierna bombacha ¿negra?Termina así con la posibilidad de ser dos en uno misma.
En la esquina de colón y general paz casi llorando, me duelen el pecho y los hombros por qué boicoteas este encuentro de dos avenidas como nosotros; sigo pensando, aprieto los dientes, tu lengua en sus senos, veo como general paz sigue su ruta y colón continúa para convertirse en olmos, camino con la marcha, te llamo de nuevo y ¡nada!. Con mi movilización en oleadas, angustia arrancándome no a la mina, si a la vida, las mujeres del silencio, el hombre en el silencio, se que apagas el celular para cargarlo, pero te veo penetrando otro cuerpo y no puedo, no puedo ni siquiera pensarlo, la angustia me está moliendo, por qué otra vez este desastre, si vos no eras así...
Dos cuadras mas adelante corro con mi movilización a cuestas, corro hacia tu casa, pienso en el amor, entro a la planta baja, como una espía miro por la ventana, el celular se está cargando, apagado; y toco el timbre y preguntaś quien es, y aparecés desde la habitación, con el sueño cayendo por la cara y la voz y la sonrisa y vos sólo en tu casa sola: ¡hola, amor, viniste a verme!
Amor... :-(
ResponderSuprimir..pero no termina taaaaan mal, por lo menos, no? :'(
ResponderSuprimirTodo eso!!! Kristo saura!!
ResponderSuprimiry las amigas?? ni un lugar en las líneas,,,,(dice Lety)
ResponderSuprimirjejejeeje!! Ámen!!! ahora puedo reirme!!!!
ResponderSuprimirceci o
uuuuu!! pero mejor un texto copado, para las amigas, no uno lloroso!! decile a lety!!!
ResponderSuprimirceci o