sábado, 25 de febrero de 2012
Campanadas
estoy cerca de una iglesia
y es sábado a la siesta
dos factores que reunen
la escucha clara y las campanadas.
se qe no redoblan por vos, poeta
que tantas veces desmayaste
su moral y sus miserias
¡ojalá que no, que nunca
redoblen por vos
las campanas de ninguna iglesia!
el ruido
contiene a los vivos
deplorable homenaje sería
ésa comodidad del metal
de enaltecer la rodilla quieta
que no la sangre fluida
picante y perturbadora, molesta
tantas cornadas de vida ha habido
por estos días
la guacha tuya
los asesinatos de once
la intención del cianuro diseminado en el agua
"si va a morir gente
elijamos quienes".
pero la tristeza
nunca es demócrata.
y es sábado a la siesta
dos factores que reunen
la escucha clara y las campanadas.
se qe no redoblan por vos, poeta
que tantas veces desmayaste
su moral y sus miserias
¡ojalá que no, que nunca
redoblen por vos
las campanas de ninguna iglesia!
el ruido
contiene a los vivos
deplorable homenaje sería
ésa comodidad del metal
de enaltecer la rodilla quieta
que no la sangre fluida
picante y perturbadora, molesta
tantas cornadas de vida ha habido
por estos días
la guacha tuya
los asesinatos de once
la intención del cianuro diseminado en el agua
"si va a morir gente
elijamos quienes".
pero la tristeza
nunca es demócrata.
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Amarla es Difícil, de Paco Urondo
Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.
Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.
Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.
Canto Nupcial (título provisorio), de Susana Thénon
me he casado
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo -el gran amor de me existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola ¿estoy bien?
yo me hacía negar
llegué incluso a escribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban
al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería
me daba a entender
finamente
que me tenía podrida
y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola ¿soy yo?
soy yo, my life, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?
sí, dije yo
y volvimos a encontrarnos
con paz
yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme
Susana Thenon
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo -el gran amor de me existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola ¿estoy bien?
yo me hacía negar
llegué incluso a escribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban
al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería
me daba a entender
finamente
que me tenía podrida
y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola ¿soy yo?
soy yo, my life, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?
sí, dije yo
y volvimos a encontrarnos
con paz
yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme
Susana Thenon
chau Vicente! qué lindo Ceci.
ResponderSuprimirAbrazote
chau vicente! un peqeño recuerdo para el, nada mas...
ResponderSuprimirceci o.
Que mejor homenaje para la memoria de un poeta que un sentido poema. Bello Ceci, como siempre.
ResponderSuprimirDani, yo necesito escribir, si o si; con gente sensible e inteligente para leer se redobla el placer de la escritura. muchísimas gracias por pasar y por comentar! (de mas esta decir qe acuerdo totalemente con lo qe decis en este comment!)
ResponderSuprimir